¿Cómo abordar la depresión como cristiano?

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La enfermedad mental es algo que, recientemente, estamos empezando a comprender. ¿Cómo podríamos abordar la depresión como cristianos?

Si bien la palabra “depresión” no se usa en muchas traducciones de la Biblia, tiene mucho que decir a las personas en esa situación.

Desde pasajes alentadores hasta ejemplos de personajes bíblicos famosos que han pasado por situaciones similares.

Y sí, aunque el cristianismo ofrece formas de lidiar con las enfermedades mentales, los creyentes aún pueden experimentar depresión.

Pero, ¿qué dice la Biblia sobre la depresión?, ¿es la depresión compatible con la vida cristiana y qué pueden hacer los creyentes para ayudar a quienes los rodean?

Echemos un vistazo a este tema. Más adelante también sugerimos 5 recomendaciones que puedes hacer para aliviar la depresión.

¿Cómo deben responder los creyentes a la depresión?

A pesar de lo que algunos han creído en el pasado, la depresión es una enfermedad real.

Para algunos, puede ser algo con lo que han aprendido a vivir, para otros, puede ser algo temporal o algo que dura poco tiempo, posiblemente después de un incidente o evento traumático en su vida.

Ciertamente, no hay nada de qué avergonzarse y sugerir lo contrario, no sigue la enseñanza de la Biblia sobre el cuidado de los enfermos. Después de todo, como exploraremos a continuación, hubo personajes en la Biblia que experimentaron situaciones similares.

Como creyente, cual persona puede experimentar depresión. El líder de la iglesia anglicana en el Reino Unido, el arzobispo de Canterbury, Justin Welby habló en el pasado sobre sus propias luchas con las enfermedades mentales y cómo las ha enfrentado.

En última instancia, su historia ofrece esperanza a los líderes cristianos para superar esta enfermedad, pero también hay historias trágicas de líderes que no lo lograron. Estas muestran lo importante que es que seamos abiertos sobre lo que estamos pasando y que apoyemos a quienes están luchando.

Ningún creyente debería tener miedo de buscar ayuda médica profesional cuando la necesite.

¿Qué creemos los seguidores de Cristo?

Si bien es importante que las personas obtengan ayuda médica, si así lo necesitan (más sobre eso a continuación), también creemos en un Dios que se preocupa y sana.

La Biblia ofrece esperanza a quienes están lidiando con la depresión, recordándoles que su condición no es el final de la historia.

También creemos que nada es imposible para Dios y que él sana enfermedades reales hoy. Si él puede sanar el cáncer o el dolor de espalda de alguien, ¿por qué no podría sanar una enfermedad mental?

Esto no sucederá todo el tiempo, pero Dios siempre provee lo que necesitamos cuando caminamos con él. Esto podría significar una sanidad completa o parcial, o algo más que te permita hacer lo que él te ha llamado a hacer.

Una cosa que sí sabemos es que, cuando los personajes de la Biblia experimentaron depresión o algo similar, Dios estuvo con ellos.

Personajes de la Biblia con depresión

La depresión se ve de manera diferente para ciertas personas, pero a veces, se puede caracterizar por generar un sentimiento de tristeza o desesperación.

Si bien nuestra comprensión de la enfermedad es mucho más avanzada que la de los autores bíblicos, no hay duda de que siempre ha existido.

Aquí hay algunos ejemplos.

David y los Salmos

Los Salmos presentan muchos estados de ánimo. Hablamos sobre esto en nuestra publicación sobre diferentes tipos de adoración. Si bien muchos de los salmos están llenos de esperanza y optimismo, hay otros que expresan desesperación, soledad y ansiedad.

El Salmo 88 es notable por ser uno de los salmos más oscuros y desesperados, sin embargo, también existen aquellos como el Salmo 42 que conducen al lector por un camino de esperanza. “¿Por qué, alma mía, estás abatida?”, dice en el versículo 5, pero a esto le sigue una salida a través de la misericordia de Dios; “En Dios pondré mi esperanza y todavía lo alabaré”.

King David with harp
David transmitió muchas emociones en los Salmos.

Jonás

La historia de Jonás presenta un caso crudo de desesperación al final del libro. Jonás hizo lo que Dios le había pedido, aunque lo hizo después de un desvío de 3 días en el vientre de un pez.

Pero en el capítulo 4 vemos a un Jonás con sentimientos encontrados sobre lo que había sucedido. Esto lo lleva a convertirse en lo que solo se puede describir como: suicida. “Así que ahora, Señor, te suplico que me quites la vida. ¡Prefiero morir que seguir viviendo!”, dice en el versículo 3. Este deseo de muerte parece provenir de la ira, pero es un ejemplo interesante de un hombre profundamente perturbado por su propia mente.

Elías y Jeremías

La mayoría de los profetas del Antiguo Testamento pasan por momentos difíciles. En los relatos de los ministerios de ambos, Elías y Jeremías, hay momentos en los que están en su punto más bajo, sintiéndose angustiados e incapaces de continuar. A menudo también deseando la muerte, en ambos casos Dios es fiel.

Job

Quizás el ejemplo más famoso de sufrimiento en la Biblia se encuentra en el libro de Job. Este es el hombre que lo perdió todo, por lo que no es de extrañar que sufra una profunda angustia, depresión y autodesprecio. “¡Ya estoy harto de esta vida!”, dice en Job 10:1.

Esto no refleja necesariamente las experiencias de depresión de la mayoría de las personas, ya que no es necesario que hayas pasado por una experiencia traumática o una pérdida significativa para estar deprimido.

Sin embargo, es interesante que Job permanece fiel y firme al Señor a lo largo de esta experiencia. A pesar de lo que atraviesa, sabe que Dios está con él.

Jesús

Sí, incluso Jesús tuvo momentos de desesperación y abatimiento.

En un momento que revela Su humanidad, ‘El Varón de Dolores’ clama a su Padre diciendo: “34 Es tal la angustia que me invade que me siento morir. 36 Decía: «Abba, Padre, todo es posible para ti. No me hagas beber este trago amargo, pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú”. Marcos 14:34-36.

Él sabe lo que es tener una carga pesada y dolorosa, y como tal, se une a nosotros en nuestro sufrimiento.

¿Qué puedes hacer como creyente para aliviar la depresión ?

Por supuesto, hay cosas prácticas que podemos hacer. Estas ideas son para quienes sufren de depresión, pero también podrían ser para ayudar a personas que están enfrentándola.

1. Escucha música / devocionales

Una forma sencilla de aliviar tu situación es escuchando música o meditaciones tranquilas y devocionales. Incluso hay investigaciones que sugieren que escuchar ciertos tipos de música mejora la salud mental.

Hay muchas formas de hacerlo, incluyendo escuchar una lista de reproducción en la plataforma que elijas.

Esta también es una de las razones por las que creamos Glorify, para proporcionar a los creyentes una variedad de contenido que puedan escuchar, incluyendo devocionales, relevantes para una amplia gama de situaciones de la vida y listas de reproducción de música para diferentes estados de ánimo. Descarga la app para probar estos recursos.

2. Dedica tiempo para leer la Biblia

Como ya mencionamos, la Biblia incluye casos de personajes que experimentaron depresión o algo similar y esto nos anima saber que no estamos solos.

Pero también, la Biblia nos anima en nuestros momentos más oscuros. Hay muchos pasajes que podríamos sugerir. Aquí hay algunos:

Salmo 34:17-18

17 “Los justos claman, y el Señor los oye;

    los libra de todas sus angustias.

18 El Señor está cerca de los quebrantados de corazón,

    y salva a los de espíritu abatido”.

1 Pedro 5:7

“Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes”.

Juan 10:10

“El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia”.

La depresión es como un ladrón que muchas veces puede llegar cuando menos conviene, trastornando nuestra vida y dificultando las cosas.

Proverbios 12:25 es un gran estímulo para aquellos de nosotros que esperamos levantar el ánimo de las personas – “La angustia abate el corazón del hombre, pero una palabra amable lo alegra”.

Small group of people chatting at a cafe
El tiempo que pasas con otras personas puede ser reconfortante.

3. Adora y sé parte de una comunidad

A menudo, si estás deprimido, lo último que quieres es pasar tiempo con otras personas. Puede resultar tentador no hacer mucho.

Pero, luchar contra ese impulso de no hacer nada puede ser muy difícil, sin embargo, pasar tiempo con la gente y participar en la adoración, la generosidad y otros aspectos de la comunidad de la iglesia, a menudo puede levantarnos el ánimo, refrescarnos y renovarnos.

Por supuesto, ir a una reunión religiosa grande no puede ser útil por algún motivo, en cuyo caso es bueno encontrar formas de experimentar una comunidad genuina.

4. Cambia tu estilo de vida

Las circunstancias de la vida suelen ser las culpables de ciertos problemas de salud mental. Muchos aspectos de tu situación en el trabajo, la familia o cualquier otra cosa, pueden agotar tu energía vital y, en general, hacer que te deprimas.

Identificar cuáles son estas cosas, orar para que Dios arregle la situación y hacer cambios relevantes en tu estilo de vida pueden ser clave para seguir adelante.

5. Busca a un profesional de la salud mental

Si tú o alguien que conoces está experimentando depresión, queremos alentarte a buscar ayuda. 

Si este es el caso, deberías considerar la posibilidad de consultar a un médico especialista. Es posible que después de la consulta, te des cuenta que requieres apoyo profesional, que puede incluir consejería, terapia y/o medicación.

Todo lo contrario a la impresión que puedas haber tenido, está bien que los creyentes consulten a especialistas. Dios nos ha dado las herramientas y el conocimiento para enfrentar los desafíos de la vida. Si necesitas ayuda profesional, asegúrate de obtenerla. ¡No hay que avergonzarse de tomar ese camino, la oración y la terapia hacen una gran combinación!

Si tienes problemas con una enfermedad mental de cualquier tipo, tenemos una gran variedad de contenido en nuestra aplicación para ti.

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