¿Cómo leer la Biblia? Aprende a sacar el máximo provecho.

9 min. para leer

Pasar tiempo en la palabra de Dios es una experiencia enriquecedora para cualquier creyente, pero, ¿sabes cómo realmente se debe leer la Biblia?, ¿en qué orden deberíamos leerla?, ¿cómo sacarle el máximo provecho? y ¿cómo motivarnos para para empezar a leerla?

La Biblia es un libro enorme, de hecho, son muchos libros, todos relacionados entre sí, pero al mismo tiempo, diferentes y a menudo, están escritos en diferentes estilos y géneros.

Algunos son emocionantes y otros un poco más difíciles de leer. Entonces, ¿cómo empezamos?

En esta mini guía, te compartimos algunas recomendaciones con las que podrás desarrollar el hábito de la lectura diaria y dejar que la Palabra de Dios ministre tu vida.

¿Con cuál libro de la Biblia debo comenzar?

Esto es lo primero que la gente quiere saber, por dónde empezar. Dado que la Biblia es una colección de textos, técnicamente podrías comenzar en cualquier lugar.

Puede parecer obvio, pero una opción es comenzar por el principio, en Génesis, y leer la Biblia de principio a fin. Uno de los beneficios de leer, de esta manera, es ver todo el panorama histórico desarrollándose frente a ti. 

Sí, es cierto, aunque la Biblia es una colección de diferentes textos, con diferentes autores, temas y mini narrativas, en realidad es una gran historia, con una metanarrativa más amplia que cubre la creación, la caída, el exilio, la redención, el comienzo de la iglesia y la nueva creación.

Si deseas leer más sobre esta estructura de seis actos y cómo encajamos en esta historia bíblica general, lee esto (disponible en inglés).

Hay muchos beneficios de leer la Biblia de esta manera, pero esto es para valientes. En particular, si es la primera vez que vas a leer la Biblia, es posible que te quedes estancado en algunos de los fragmentos más sustanciosos del Antiguo Testamento.

Para los lectores primerizos, una opción muy común es comenzar con los Evangelios, específicamente con el Evangelio de Marcos. Es el más corto de los cuatro evangelios y también se cree que es el primer relato que se escribió. Como tal, hay una urgencia útil en la forma en que cuenta la historia de la vida, muerte y resurrección de Jesús.

Otro gran lugar para comenzar es Efesios, una de las cartas de Pablo. Este libro relativamente corto resume perfectamente las buenas nuevas de Jesucristo y cómo eso debería impactar nuestra vida.

Por supuesto, la idea no es leer lo más rápido que puedas, ni tanto como puedas. Lo principal es que comiences en un lugar y obtengas algo positivo de los versículos en los que te enfocarás.

Entonces, ¿cómo lo hago?

1. Ora antes de comenzar.

Este simple acto cambia las reglas del juego. Saltar directamente a la Biblia, sin estar preparado en oración o abierto para recibir, no suele ser la mejor manera de comenzar.

A menudo, destinamos nuestro tiempo para la Palabra de Dios solo en los tiempos libres que tenemos en el día a día; mientras desayunamos, en la pausa del almuerzo o antes de acostarnos.

Si bien es cierto que, estos son buenos momentos para leer la Biblia, también podemos luchar con la concentración al pensar en muchas cosas a la vez, pueden ser preocupaciones por lo que está por venir o por todo lo que ya pasó. En realidad, es muy difícil asimilar lo que estás leyendo cuando estás pensando en otras cosas.

Tomarse un momento para meditar e invitar al Espíritu Santo a que te llene con Su presencia, antes de leer la Biblia, es una excelente manera de hacer espacio para la Palabra de Dios.

Dios quiere hablarte a través de Su Palabra, así que pídele que lo haga. El Espíritu Santo te ministrará a medida que la leas y te revelará cosas importantes para la situación que estés viviendo y que pueden cambiar tu perspectiva.

2. Medita en versículos individuales o pequeños pasajes.

Esto se refiere a las formas de leer el texto en sí. Cada forma tiene beneficios y se adaptará a algunas personas más que a otras.

Una forma de leer la Biblia, de manera efectiva, es enfocarse en versículos individuales o pequeños pasajes por vez.

Esta práctica se conoce como Lectio Divina y ha sido practicada por los creyentes durante siglos.

Al enfocarnos en pequeños pasajes y dejar un espacio para asimilar lo que la Biblia dice, permitimos que el Espíritu Santo nos hable a través de las Escrituras y descubrimos cosas que no habíamos visto antes.

¿Qué pasa si no estás seguro de qué versículos elegir?

Las aplicaciones de la Biblia son excelentes para esto, ya que a menudo nos sugieren un versículo cada día. Te contamos más de esto a continuación. 

3. Lee un capítulo entero a la vez.

Una de las formas más fáciles de leer la Biblia a diario es leer un capítulo a la vez. Los capítulos son cortos y en la mayoría de las traducciones modernas se divide el pasaje por temas o escenas.

Esto no siempre es así, pero tomar un capítulo de un libro a la vez es generalmente una buena manera de asimilar una cantidad suficiente de información,  sin abrumarte.

 

Man Praying with Bible
Orar o meditar mientras lees, es una excelente manera de consumir las Escrituras. Imagen: Patrick Fore

4. Lee libros completos.

Otra alternativa, puede ser, leer un libro entero de la Biblia, por lo menos los cortos. 

Esta puede ser una forma muy gratificante de leer las Escrituras, ya que te permite comprender todo lo que dice el autor o la historia que se narra.

Esto es más fácil de hacer con algunos libros que con otros. Por ejemplo, a menos de que tengas una tarde para ti solo y un fuerte café en la mano, leer el libro de Isaías completo, de corrido, sería un desafío para la mayoría de las personas.

Pero en el caso de las epístolas del Nuevo Testamento, se pueden leer y comprender fácilmente, de una sola vez. De hecho, podría decirse que, es así como se supone que debían ser leídas: en voz alta a las congregaciones o las personas a las que estaban dirigidas.

5. Usa una Biblia de estudio.

Leer una traducción de la Biblia, la que tú escojas, está bien, sin embargo, puedes beneficiarte de los recursos de una Biblia de estudio.

Estas tienen notas en cada página, así como también, historias, información sobre el libro y una introducción que te brindará mayor claridad del contexto. 

A menudo, tienen mapas e imágenes que pueden contribuir a una mejor comprensión de la Biblia, las personas que la escribieron y el contexto social y cultural en el que se escribió.

6. Prueba diferentes traducciones.

Existen numerosas traducciones del texto bíblico. El contenido sigue siendo la “Biblia canónica”, un conjunto de textos, acordado universalmente, pero que utilizan diferentes palabras.

Una de las traducciones al español más popular es la NVI (Nueva Versión Internacional). Esta es una opción para empezar. Está escrita con un lenguaje sencillo y moderno y es una de las mejores formas de obtener una traducción precisa y auténtica del texto original.

También puedes encontrar otras traducciones que le den vida a la Biblia, como por ejemplo: LBLA (La Biblia de las Américas), NTV (Nueva Traducción Viviente) y RVR1960 (Versión Reina Valera 1960).

Aunque no es una traducción directa, la Biblia “The Message” (aun no traducida al español), es una versión popular. Es una paráfrasis moderna y coloquial de la Biblia que puede dar vida al texto para los oídos modernos. Esta versión podría ser una forma útil para entender ciertos fragmentos de la Biblia y ponerlos bajo una nueva luz.


7. Usa una aplicación: lee y escucha la Biblia.

Las aplicaciones de la Biblia son una revelación para los usuarios de teléfonos inteligentes.

No solo te brindan acceso instantáneo a varias traducciones de la Biblia, sino que también presentan formas útiles de leerla, a través de planes o estudios.

Las aplicaciones como YouVersion, Dwell y Logos tienen una amplia gama de planes que pueden ayudarte a desarrollar el hábito diario de lectura bíblica. También puedes hacerlo junto a tus amigos, ya que, tiene un aspecto social. Para obtener más información sobre aplicaciones y software de la Biblia, consulta nuestro siguiente artículo. 

Glorify es una excelente aplicación para leer la Biblia y realizar tu devocional diario, incluye una lectura de las Escrituras y un devocional que te ayudará a profundizar el pasaje del día. También puedes escuchar la Biblia, lo cual es excelente si estás movilizando de un lugar a otro.

8. Lee la “Biblia en un año”.

La Biblia en un año se explica por sí misma. Leer la Palabra de Dios en un año se convierte en una meta alcanzable, al dividirla en porciones diarias.

Un poco del Antiguo Testamento, otro poco del Nuevo y, por lo general, también un Salmo o un  Proverbio. Esta opción te proporcionará una buena combinación de escrituras, que es manejable para leer de forma continua.  

Aun así, este es un hábito del que es fácil desistir, ya que las secciones diarias pueden ser bastante extensas, pero vale la pena intentarlo.

9. Leer las Escrituras en voz alta.

Si tienes dificultad para concentrarte en el texto o incluso si simplemente deseas una nueva forma de leer la Biblia, ¿por qué no leerla en voz alta?

Esto puede dar vida a las palabras y agregar una nueva dimensión a lo que se dice, particularmente, con las palabras de Jesús en los evangelios.

También se vuelve más cercana a la manera en cómo esta escritura habría sido recibida por su audiencia original. Por supuesto, probablemente necesites de un lugar tranquilo para hacerlo …

Hazlo fácil.

Independientemente de cómo elijas leer la Biblia y el ritmo al que desees ir, de seguro será bueno. Tienes todo el tiempo del mundo.

Parte de la visión de la aplicación Glorify es proporcionar una manera fácil para que las personas accedan, lean y reciban información de la Biblia en su vida diaria.

Cada día miramos una sección de las Escrituras y siempre puedes leer más, si así lo deseas. Empieza hoy tu devocional diario.

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